Constitución
de la Provincia |
de
Buenos Aires (1873–1889) |
PREÁMBULO Nos, los
representantes de la provincia de Buenos Aires, reunidos en Convención por su
voluntad y elección, con el objeto de constituir el mejor gobierno de todos y
para todos, afianzar la justicia, consolidar la paz interna, proveer a la
seguridad común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de
la libertad para el pueblo y para los demás hombres que quieran habitar su
suelo, invocando a Dios, fuente de toda razón y justicia, ordenamos,
decretamos y establecemos esta Constitución. SECCIÓN I Declaraciones, derechos y
garantías Artículo 1.- La provincia de Buenos Aires, como parte integrante de la República
Argentina, constituida bajo la forma representativa republicana federal,
tiene el libre ejercicio de todos los poderes y derechos que por la
Constitución Nacional no hayan sido delegados al Gobierno de la Nación. Artículo 2.- Todo poder público, emana del pueblo; y así éste puede alterar o
reformar la presente Constitución siempre que el bien común lo exija y en la
forma que por ella se establece. Artículo 3.- Los límites territoriales de la Provincia son los que por derecho le
corresponden con arreglo a lo que la Constitución Nacional establece, y sin
perjuicio de las cesiones o tratados interprovinciales que puedan hacerse
autorizados por la Legislatura. Artículo 4.- El estado civil de las personas será uniformemente llevado en toda
la Provincia por las autoridades civiles, sin distinción de creencias
religiosas, en la forma que lo establezca la ley. Artículo 5.- Es inviolable en el territorio de la Provincia el derecho que todo
hombre tiene para rendir culto a Dios Todopoderoso, libre y públicamente
según los dictados de su conciencia. Artículo 6.- El uso de la libertad religiosa reconocida en el artículo anterior
queda sujeto a lo que prescriben la moral y el orden público. Artículo 7.- El Gobierno de la Provincia coopera a sostener el culto Católico
Apostólico Romano, con arreglo a las prescripciones de la Constitución
Nacional. Artículo 8.- Todos los habitantes de la Provincia son por su naturaleza libres e
independientes, y tienen derecho perfecto de defender y de ser protegidos en
su vida, libertad, reputación, seguridad y propiedad. Nadie puede ser privado
de todos estos goces, sino por vía de penalidad con arreglo a ley anterior al
hecho del proceso, y previa sentencia legal de juez competente. Artículo 9.- Los habitantes de la Provincia son iguales ante la ley, y ésta debe
ser una misma para todos y tener una acción y fuerza uniformes. Artículo 10.- La libertad de la palabra escrita o hablada es un derecho asegurado
a los habitantes de la Provincia. Todos pueden publicar por la prensa sus
pensamientos y opiniones, siendo responsables de su abuso ante el jurado que
conocerá del hecho y del derecho, con arreglo a la ley de la materia, sin que
en ningún caso la legislación pueda dictar medidas preventivas para el uso de
esta libertad ni restringirla o limitarla en manera alguna. En los juicios
a que diere lugar el ejercicio de la libertad de la palabra y de la prensa,
el jurado admitirá la prueba como descargo, siempre que se trate de la
conducta oficial de los empleados o de la capacidad política de personas
públicas. Artículo 11.- Toda orden de pesquisa, arresto de una o más personas o embargo de
propiedades, deberá especificar las personas u objetos de pesquisa o embargo,
describiendo particularmente el lugar que debe ser registrado, y no se
expedirá mandato de esta clase, sino por hecho punible apoyado en juramento o
afirmación, sin cuyos requisitos, la orden o mandato no será exequible. Artículo 12.- Queda asegurado a todos los habitantes de la Provincia el derecho de
reunión pacífica para tratar asuntos públicos o privados, con tal que no
turben el orden público, así como el de petición individual o colectiva, ante
todas y cada una de sus autoridades, sea para solicitar gracia o justicia,
instruir a sus representantes, o para pedir la reparación de agravios. En
ningún caso una reunión de personas podrá atribuirse la representación ni los
derechos del pueblo, ni peticionar en su nombre, y los que lo hicieren
cometen delito de sedición. Artículo 13.- Nadie podrá ser detenido sin que preceda al menos una indagación
sumaria que produzca semiplena prueba o indicio vehemente de un hecho que
merezca pena corporal, ni podrá ser constituido en prisión sin que preceda
orden escrita de juez, salvo el caso in fraganti en que todo delincuente
puede ser arrestado por cualquier persona y conducido inmediatamente a
presencia de su juez. Artículo 14.- Se asegura para siempre a todos el juicio por jurados con arreglo a
las prescripciones de esta Constitución. Artículo 15.- No podrá juzgarse por comisiones, ni tribunales especiales,
cualquiera que sea la denominación que se les dé. Artículo 16.- Todo aprehendido será notificado dentro de veinticuatro horas de la
causa de su prisión. Artículo 17.- Toda persona detenida podrá pedir por sí o por medio de otra que se
le haga comparecer ante el juez más inmediato, y expedido que sea el auto por
autoridad competente, no podrá ser detenida contra su voluntad si, pasadas
las veinticuatro horas, no se le hubiese notificado por juez igualmente
competente la causa de su detención. Todo juez,
aunque lo sea en un tribunal colegiado, a quien se hiciere esta petición o se
reclamase la garantía del artículo anterior, deberá proceder en el término de
veinticuatro horas contadas desde su presentación con cargo auténtico bajo
multa de mil pesos fuertes. Artículo 18.- Será eximida de prisión toda persona que diere fianza suficiente
para responder de los daños y perjuicios, fuera de los casos en que por el
delito merezca pena corporal aflictiva, cuya duración exceda de dos años. Artículo 19.- No se dictarán leyes que importen sentencia; que empeoren la
condición de los acusados por hechos anteriores, priven de derechos
adquiridos o alteren las obligaciones de los contratos. Artículo 20.- Todo habitante de la Provincia tiene el derecho de entrar y salir
del país, de ir y venir llevando consigo sus bienes, salvo el derecho de
tercero. Artículo 21.- La correspondencia epistolar es inviolable. El que la viole se hace
reo de delito punible por la ley, la cual determinará en qué casos y con qué
justificaciones podrá procederse a ocuparla por mandato del juez. Artículo 22.- El domicilio de una persona no podrá ser allanado sino por orden
escrita de juez o de las autoridades municipales encargadas de vigilar la
ejecución de los reglamentos de salubridad pública. Artículo 23.- Ningún habitante de la Provincia estará obligado a hacer lo que la
ley no manda, ni privado de hacer lo que ella no prohíbe. Artículo 24.- Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan el
orden público ni perjudiquen a un tercero están reservadas a Dios, y exentas
de la autoridad de los magistrados. Artículo 25.- La libertad de trabajo, industria y comercio, es un derecho
asegurado a todo habitante de la Provincia, siempre que no ofenda o
perjudique a la moral o a la salubridad públicas, ni sea contrario a las leyes
del país o a los derechos de tercero. Artículo 26.- A ningún acusado se le obligará a prestar juramento ni a servir de
testigo contra sí mismo en materia criminal, ni será encausado dos veces por
un mismo delito. Artículo 27.- Las cárceles son hechas para seguridad y no para mortificación de
los detenidos. Las penitenciarías serán reglamentadas de manera que
constituyan centros de trabajo y moralización. Todo rigor innecesario hace
responsables a las autoridades que lo ejerzan. Artículo 28.- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Provincia,
puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La
expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y
previamente indemnizada. Artículo 29.- Se ratifican para siempre las leyes de libertad de vientres, y las
que prohíben el tráfico de esclavos, la confiscación de bienes, el tormento,
las penas crueles, infamia trascendental, mayorazgos y vinculaciones de toda
especie, debiendo ser enajenable toda propiedad. Artículo 30.- Ninguna persona será encarcelada por deudas en causa civil, salvo los
casos de fraude o culpa especificados por ley. Artículo 31.- Los extranjeros gozarán en el territorio de la Provincia, de todos
los derechos civiles del ciudadano y los municipales que esta Constitución
les acuerda. Artículo 32.- La libertad de enseñar y aprender no podrá ser coartada por medidas
preventivas. Artículo 33.- Las universidades y facultades científicas erigidas legalmente
expedirán los títulos y grados de su competencia, sin más condición que la de
exigir exámenes suficientes en el tiempo en que el candidato lo solicite,
quedando a la Legislatura la facultad de determinar lo concerniente al
ejercicio de las profesiones liberales. Artículo 34.- La Legislatura no podrá dictar ley alguna que autorice directa o
indirectamente la suspensión de pagos en metálico por ninguna asociación o
establecimiento de banco, sea público o privado, ni la circulación de sus
billetes como moneda corriente, ni autorizar nuevas emisiones de papel
moneda. Tampoco podrá autorizar ninguna clase de lotería en la Provincia, ni
la venta pública de billetes de loterías establecidas fuera de ella. Artículo 35.- Los poderes públicos no podrán delegar las facultades que les han
sido conferidas por esta Constitución, ni atribuir al Poder Ejecutivo otras
que las que expresamente le están acordadas por ella. Artículo 36.- No podrá dictarse ley que tenga por objeto acordar remuneración a
ninguno de los miembros del Poder Ejecutivo ni de las Cámaras mientras lo
sean, por servicios hechos o que se les encargue en el ejercicio de sus
funciones o por comisiones especiales o extraordinarias. Artículo 37.- No podrá autorizarse ningún empréstito sobre el crédito general de
la Provincia, ni emisión de fondos públicos, sino por iniciativa de la Cámara
de Diputados, y la ley que lo autorice deberá ser sancionada por dos tercios
de votos de cada Cámara. Artículo 38.- Toda ley que sancione empréstito deberá especificar los recursos
especiales con que deba hacerse el servicio de la deuda y su amortización. Artículo 39.- No podrá aplicarse el numerario que se obtenga por empréstito, sino
a los objetos determinados que se deben especificar en la ley que lo
autorice, bajo responsabilidad de la autoridad que lo invierta o destine a
otros objetos. Artículo 40.- La Legislatura no podrá
disponer de suma alguna del capital del Banco de la Provincia hasta tanto no
haya sido redimida la deuda del papel moneda a cuyo pago está aquel
especialmente afectado. Artículo 41.- Ningún impuesto
establecido o aumentado para sufragar a la construcción de obras especiales,
podrá ser aplicado interina o definitivamente a objetos distintos de los
determinados en la ley de su creación, ni durará por más tiempo que el que se
empleen en redimir la deuda que se contraiga. Artículo 42.- Los empleados públicos, a
cuya elección o nombramiento no provea esta Constitución, serán nombrados o
elegidos según lo disponga la ley. Artículo 43.- No podrá acumularse dos o
más empleos a sueldo en una misma persona, aunque sea el uno provincial y el
otro nacional. En cuanto a los empleados gratuitos, los de profesorado y
comisiones eventuales, la ley determinará los que sean incompatibles. Artículo 44.- Las fuerzas con que la Provincia deba contribuir al servicio ordinario de las fronteras, mientras la Nación no provea a él por sí sola, no se compondrán de guardias nacionales sino de soldados alistados a expensas del Tesoro provincial. Artículo 45.- Las declaraciones,
derechos y garantías enumerados en esta Constitución, no serán interpretados
como negación o mengua de otros derechos y garantías no enumerados o
virtualmente retenidos por el pueblo, que nacen del principio de la soberanía
popular y que corresponden al hombre en su calidad de tal. Artículo 46.- Toda ley, decreto u orden
contrarios a los artículos precedentes o que impongan el ejercicio de las
libertades y derechos reconocidos en ellos, otras restricciones que las que
los mismos artículos permiten, o priven a los ciudadanos de las garantías que
aseguran, serán inconstitucionales y no podrán ser aplicados por los jueces.
Los individuos que sufran los efectos de toda orden que viole o menoscabe
estos derechos, libertades y garantías, tienen acción civil para pedir las
indemnizaciones por los perjuicios que tal violación o menoscabo les cause,
contra el empleado o funcionario que la haya autorizado o ejecutado. SECCIÓN II Régimen Electoral CAPÍTULO I Disposiciones generales Artículo 47.- La representación política tiene por base la población, y con
arreglo a ella se ejercerá el derecho electoral. Artículo 48.- La atribución del sufragio popular es un derecho inherente a la
calidad de ciudadano argentino y un deber que desempeñará con arreglo a las
prescripciones de esta Constitución, y a la ley de la materia. Artículo 49.- La proporcionalidad de la representación, será la regla en todas las
elecciones populares, a fin de dar a cada opinión un número de representantes
proporcional al número de sus adherentes, según el sistema que para la aplicación
de este principio determine la ley. CAPÍTULO II Bases del sistema
electoral Artículo 50.- El territorio poblado de la Provincia se dividirá en tantos
distritos electorales, cuantos sean los juzgados de Paz, a los efectos de la
inscripción, organización e instalación de las mesas receptoras, y recepción
de los votos. Artículo 51.- Para toda elección popular deberá servir de base el registro
electoral de cada distrito, que se hará por inscripción directa a domicilio,
por comisiones empadronadoras nombradas a la suerte, por las municipalidades
respectivas, y donde no hubiese éstas, por los jueces de Paz, debiendo
renovarse cada dos años. Artículo 52.- Las mesas receptoras de votos en cada distrito, serán también
formadas a la suerte por las municipalidades, o por los jueces de Paz en su
caso. Artículo 53.- Los cargos de empadronadores y miembros de las mesas receptoras,
serán obligatorios a todo ciudadano, bajo multa que establecerá la ley a
beneficio de la municipalidad respectiva. Artículo 54.- Ningún ciudadano podrá votar sino en el distrito electoral de su
residencia y estando inscripto en el Registro. Artículo 55.- La ley de elecciones deberá ser uniforme para toda la Provincia. Artículo 56.- Toda elección deberá terminarse en un solo día, sin que las
autoridades puedan suspenderla por ningún motivo. Artículo 57.- Se votará personalmente y por boletas en que consten los nombres de
los candidatos. Artículo 58.-.Ningún ciudadano inscripto, que no haya sido movilizado, podrá ser
citado, ni retenido para el servicio militar ordinario, desde quince días
antes, por lo menos, de las elecciones generales, hasta ocho días después de
éstas. Artículo 59.- No podrá votar la tropa de línea, ni ningún individuo que forme
parte de la policía de seguridad. Artículo 60.- Las mesas receptoras de votos tendrán a su cargo el orden inmediato
del Colegio Electoral, durante el ejercicio de sus funciones, y para
conservarlo o restablecerlo podrán requerir el auxilio de la fuerza pública. SECCIÓN III Poder Legislativo CAPÍTULO I De la Asamblea
Legislativa. Artículo 61.- El Poder Legislativo de la Provincia será ejercido por una Asamblea
dividida en dos Cámaras, una de Diputados y otra de Senadores, elegidos
directamente por electores calificados, con arreglo a las prescripciones de
esta Constitución y a la ley de elecciones. CAPÍTULO II De la Cámara de Diputados Artículo 62.- Esta Cámara será compuesta de ciudadanos elegidos en razón de uno
por cada diez mil habitantes, o de una fracción que no baje de cinco mil. Cuando el
número de diputados alcance a cien, la Legislatura determinará, después de
cada censo decenal, la razón del número de habitantes que ha de representar
cada diputado, para que no exceda nunca de aquel número. Artículo 63.- El cargo de diputado durará dos años, pero la Cámara se renovará por
mitad cada año. Artículo 64.- Para ser diputado se requieren las calidades siguientes: 1.
Ciudadanía natural en ejercicio, o legal después de cinco años de
obtenida. 2.
Veintidós años de edad. Artículo 65.- Es incompatible el cargo de diputado con el de empleado a sueldo de
la Provincia o de la Nación. Exceptúanse los empleos de profesorado y las
comisiones eventuales. Todo ciudadano
que siendo diputado aceptase cualquier empleo rentado de la Nación o de la Provincia,
cesará por ese hecho de ser miembro de la Cámara. Artículo 66.- Es de competencia exclusiva de la Cámara de Diputados: 1.
La iniciativa en la creación de contribuciones e impuestos generales
de la Provincia. 2.
Acusar ante el Senado al gobernador de la Provincia y sus ministros,
al vicegobernador y a los miembros de la Suprema Corte de Justicia, por
delitos en el desempeño de sus funciones, o falta de cumplimiento a los
deberes de su cargo. Para usar de
esta atribución deberá preceder una sanción de la Cámara por dos tercios de
votos de sus miembros presentes que declaren que hay lugar a la formación de
causa. Cualquier habitante de la Provincia tiene acción para denunciar ante
la Cámara de Diputados, el delito o falta a efecto de que se promueva la acusación.
La ley determinará el procedimiento de estos juicios. Artículo 67.- Cuando se deduzca acusación por delitos comunes entre los
funcionarios acusables por la Cámara de Diputados, no podrá procederse contra
sus personas, sin que se solicite por el tribunal competente, se allane la
inmunidad del acusado, a cuyo efecto se remitirán los antecedentes a aquella
Cámara, y no podrá allanarse dicha inmunidad, sino con dos tercios de votos. Artículo 68.- Presta su acuerdo al Poder Ejecutivo para el nombramiento de los
miembros del Consejo General de Educación. CAPÍTULO
III Del
Senado Artículo 69.- Esta Cámara se compondrá de ciudadanos elegidos en razón de uno por
cada veinte mil habitantes, o de una fracción que no baje de diez mil. Cuando el
número de senadores alcance a cincuenta, la Legislatura determinará después
de cada censo decenal la razón del número de habitantes que ha de representar
cada senador para que no exceda, nunca de aquel número. Artículo 70.- Son requisitos para ser senador: 1.
Ciudadanía natural en ejercicio, o legal después de cinco años de
obtenida. 2.
Tener treinta años de edad. Artículo 71.- Son también aplicables al cargo de senador, las incompatibilidades
establecidas en el artículo sesenta y cinco para ser diputado, en los términos
allí prescriptos. Artículo 72.- El cargo de senador durará tres años, pero la Cámara se renovará por
terceras partes cada año. Artículo 73.- Es atribución exclusiva del Senado, juzgar en juicio público a los
acusados por la Cámara de Diputados, constituyéndose al efecto en tribunal y
prestando sus miembros juramento o afirmación para estos casos. Cuando el
acusado fuese el gobernador o vicegobernador de la Provincia, deberá presidir
el Senado el presidente de la Suprema Corte de Justicia, pero no tendrá voto. Artículo 74.- El fallo del Senado en estos casos no tendrá más efecto que
destituir al acusado y aún declararlo incapaz de ocupar ningún puesto de
honor o a sueldo de la Provincia. Ningún acusado
podrá ser declarado culpable sin una mayoría de dos tercios de votos de los
miembros presentes. Deberá votarse
en estos casos nominalmente y registrarse en el Diario de Sesiones el voto de
cada senador. Artículo 75.- El que fuese condenado en esta forma, queda, sin embargo, sujeto a
acusación y juicio ante los tribunales ordinarios. Artículo 76.- Presta su acuerdo a los nombramientos que debe hacer el Poder
Ejecutivo con este requisito y le presenta una terna alternativa para el
nombramiento de tesorero y contador de la Provincia. CAPÍTULO IV Disposiciones comunes a
ambas Cámaras Artículo 77.- Con arreglo a lo dispuesto en los artículos sesenta y dos y sesenta
y nueve, y el resultado del Censo Nacional levantado en el mes de septiembre
de mil ochocientos sesenta y nueve, la Legislatura fijará el número de
representantes y senadores que compondrán la Asamblea Legislativa, hasta que
se haga una nueva asignación. Artículo 78.- Las elecciones para diputados y senadores, tendrán lugar el último
domingo de marzo de cada año. Artículo 79.- Las Cámaras abrirán sus
sesiones ordinarias el primero de mayo de cada año, y las cerrarán el treinta
y uno de agosto. Funcionarán en la Capital de la Provincia, pero podrán
hacerlo por causas graves en otro punto, precediendo una disposición de ambas
Cámaras que lo acuerde. Las sesiones
podrán prorrogarse hasta sesenta días, previa una sanción que lo disponga. Artículo 80.- Pueden también ser convocadas extraordinariamente por el Poder
Ejecutivo o en virtud de petición escrita, firmada por una cuarta parte de
los miembros de cada Cámara, y en estos casos sólo se ocuparán del asunto o
asuntos que motiven la convocatoria. Artículo 81.- Cada Cámara es juez exclusivo de las elecciones de sus miembros y de
la validez de sus títulos. Artículo 82.- Para funcionar necesitan mayoría absoluta, pero en número menor
podrán reunirse al solo efecto de acordar las medidas que estimen
convenientes para compeler a los inasistentes. Artículo 83.- Ninguna de las Cámaras podrá suspender sus sesiones más de tres días
sin acuerdo de la otra. Artículo 84.- Ningún diputado o senador podrá aceptar cargos, títulos,
condecoraciones, presentes ni pensiones de ningún gobierno o Nación
extranjera. Artículo 85.- Ningún miembro del Poder Legislativo durante su mandato, ni aún
renunciando su cargo, podrá ser nombrado para desempeñar empleo alguno
rentado, creado, o cuyos emolumentos se hayan aumentado en el período legal
de la Legislatura en que funciona. Artículo 86.- Cada Cámara podrá nombrar comisiones de su seno, para examinar el
estado del Tesoro, y para el mejor desempeño de las atribuciones que le
conciernen, y podrá pedir a los jefes de departamentos de la Administración y
por su conducto a sus subalternos, los informes que crea convenientes. Artículo 87.- Podrá también expresar la opinión de su mayoría por medio de
resoluciones o declaraciones sin fuerza de ley, sobre cualquier asunto que
afecte los intereses generales de la Provincia o de la Nación. Artículo 88.- Cada Cámara podrá hacer venir a su sala a los ministros del Poder
Ejecutivo, para pedirles los informes que estime convenientes. Artículo 89.- Cada Cámara se regirá por un reglamento especial, y nombrará su
presidente y vice a excepción del presidente del Senado, que lo será el
vicegobernador, pero no tendrá voto sino en caso de empate. Artículo 90.- Formará también su presupuesto, acordando el número de empleados que
necesiten, su dotación y la forma en que deben proveerse. Artículo 91-. Las sesiones de ambas Cámaras serán públicas, y sólo podrán ser
secretas por acuerdo de la mayoría. Artículo 92.- Los miembros de ambas Cámaras son inviolables por las opiniones que
manifiesten y votos que emitan en el desempeño de su cargo. No hay
autoridad alguna que pueda procesarlos, ni reconvenirlos en ningún tiempo por
tales causas. Artículo 93.- Gozarán de completa inmunidad en su persona desde el día de su
elección, hasta que cese su mandato, y no podrán ser arrestados por ninguna
autoridad sino en caso de ser sorprendidos in fraganti en la ejecución de
algún delito grave, dándose inmediatamente cuenta a la Cámara respectiva con
la información sumaria del hecho, para que resuelva lo que corresponda según
el caso sobre la inmunidad personal. Artículo 94.- Cuando se deduzca acusación por acción privada, ante la justicia
ordinaria contra cualquier senador o diputado, examinado el mérito del
sumario en juicio público, podrá cada Cámara, con dos tercios de votos,
suspender en sus funciones al acusado, y ponerle a disposición del juez
competente para su juzgamiento. Artículo 95.- Cada Cámara podrá corregir a cualquiera de sus miembros por desorden
de conducta en el ejercicio de sus funciones, por dos tercios de votos, y en
caso de reincidencia podrá expulsarlo por el mismo número de votos. Por
inasistencia notable podrá también declararlo cesante en la misma forma. Artículo 96.- Al aceptar el cargo, los diputados y senadores prestarán juramento
por Dios y por la Patria de desempeñarlo fielmente. Artículo 97.- Los senadores y diputados gozarán de una remuneración determinada
por la Legislatura. CAPÍTULO V Atribuciones del Poder
Legislativo Artículo 98.- Corresponde al Poder
Legislativo: 1.
Establecer los impuestos y contribuciones necesarios para los gastos
de servicio público, debiendo estas cargas ser uniformes en toda la
Provincia. 2.
Fijar anualmente el presupuesto de gastos y el cálculo de recursos.
La ley del presupuesto será la base a que debe sujetarse todo gasto en la
administración general de la Provincia, y el tesorero y contadores no podrán
autorizar ni ejecutar ningún pago que no esté incluido en ella o en leyes
especiales. 3.
Aprobar, reparar o desechar anualmente las cuentas de inversión que
le remitirá el Poder Ejecutivo en todo el mes de mayo, abrazando el
movimiento administrativo hasta el treinta y uno de diciembre próximo
anterior. 4.
Crear y suprimir empleos para la mejor administración de la
Provincia, determinando sus atribuciones, responsabilidades y dotación. 5.
Fijar las divisiones territoriales para la mejor administración. 6.
Conceder indultos y acordar amnistías por delitos de sedición en la
Provincia. 7.
Autorizar la reunión o movilización de la milicia o de parte de ella
en los casos en que la seguridad pública de la Provincia lo exija sin
perjuicio de las atribuciones del Gobierno general. 8.
Conceder privilegios por un tiempo limitado a los autores o
inventores, perfeccionadores y primeros introductores de nuevas industrias
para explotarse sólo en la Provincia, sin perjuicio de las atribuciones del
Gobierno general. 9.
Legislar sobre las tierras públicas de la Provincia, debiendo
dictarse una ley general sobre la materia. 10.
Dictar leyes estableciendo los medios de hacer efectivas las
responsabilidades de todos los recaudadores de rentas y tesoreros de la
Provincia y sus municipios. 11.
Dictar leyes estableciendo los medios de hacer efectivas las
responsabilidades civiles de los funcionarios públicos. 12.
Aprobar o desechar los tratados que el Poder Ejecutivo celebrase con
otras provincias. 13.
Admitir o desechar las renuncias que hiciesen de su cargo el
gobernador o vicegobernador, y declarar el caso de procederse a nueva
elección por la renuncia o impedimento de ambos. 14.
Organizar la Contaduría General en el primer período constitucional,
de manera que pueda controlar eficazmente las operaciones administrativas en
la percepción e inversión de los caudales públicos. Organizar en el mismo período una Oficina de Contabilidad dependiente
de la Legislatura, para el examen anual de las cuentas de la Administración,
cuyos funcionarios principales serán nombrados por la Asamblea General. 15.
Finalmente, dictar todas aquellas leyes necesarias para el mejor
desempeño de las anteriores atribuciones, y para todo asunto de interés
público y general de la Provincia, cuya naturaleza y objeto no corresponda
privativamente a los poderes nacionales. Artículo 99.- Solo podrá discernir honores, y acordar jubilaciones, pensiones
civiles y recompensas pecuniarias por servicios distinguidos prestados al
país. CAPÍTULO VI Procedimiento para la
formación de las leyes Artículo 100.- Toda ley puede tener principio en cualquiera de las dos Cámaras
excepto aquellas cuya iniciativa se confiere a la Cámara de Diputados
privativamente. Artículo 101.- Se propondrán en forma de proyecto, por cualquiera de los miembros
de cada Cámara y también por el Poder Ejecutivo. Artículo 102.- Aprobado un proyecto por la Cámara de su origen, pasará para su
revisión a la otra, y si ésta también lo aprobase, se comunicará al Poder
Ejecutivo para su promulgación. Artículo 103.- Si la Cámara revisora modifica el proyecto que se le ha remitido,
volverá a la iniciadora, y si ésta aprueba las modificaciones, pasará al
Poder Ejecutivo. Si las
modificaciones fuesen rechazadas, volverá por segunda vez el proyecto a la
Cámara revisora, y si ella no tuviese dos tercios para insistir, prevalecerá
la sanción de la iniciadora; pero si concurriesen dos tercios de votos para
sostener las modificaciones, el proyecto pasará de nuevo a la Cámara de su
origen, la que necesitará igualmente el voto de las dos terceras partes de
sus miembros presentes, para que su sanción se comunique al Poder Ejecutivo. Si la Cámara
revisora insistiese en sus modificaciones por unanimidad, volverá el proyecto
a la iniciadora. Si ésta lo rechaza también por unanimidad se considerará
desechado el proyecto, y en caso contrario, quedará sancionado con las
modificaciones. Artículo 104.- Ningún proyecto de ley rechazado totalmente por una de las Cámaras
podrá repetirse en las sesiones de aquel año. Artículo 105.- El Poder Ejecutivo deberá promulgar los proyectos de ley
sancionados, en los diez días de haberle sido remitidos por la Legislatura,
pero podrá devolverlos con observaciones durante dicho plazo, y si una vez
transcurrido no ha hecho la promulgación ni los ha devuelto con sus
objeciones, serán ley de la Provincia, debiendo promulgarse en el día por el
Poder Ejecutivo. Artículo 106.- Si antes del vencimiento de los diez días hubiese tenido lugar la
clausura de las Cámaras, el Poder Ejecutivo deberá dentro de dicho término
remitir el proyecto vetado a la Secretaría de la Cámara de su origen, sin
cuyo requisito no tendrá efecto el veto. Artículo 107.- Devuelto un proyecto por el Poder Ejecutivo será reconsiderado
primero en la Cámara de su origen, pasando luego a la revisora, y si ambas
insisten en su sanción por el voto de los dos tercios de sus miembros
presentes, el proyecto será ley, y el Ejecutivo se hallará obligado a
promulgarlo. En caso contrario no podrá repetirse en las sesiones de aquel
año. Artículo 108.- Si un proyecto de ley observado volviese a ser sancionado en uno de
los dos períodos legislativos subsiguientes, el Poder Ejecutivo no podrá
observarlo de nuevo, estando obligado a promulgarlo como ley. Artículo 109.- En la sanción de las leyes se usará la siguiente fórmula: El Senado
y Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, sancionan con fuerza
de ley, etc. CAPÍTULO
VII De la Asamblea General Artículo 110.- Ambas Cámaras sólo se
reunirán para el desempeño de las funciones siguientes: 1.
Apertura y clausura de las sesiones. 2.
Para recibir el juramento de ley al gobernador y vicegobernador de la
Provincia. 3.
Para tomar en consideración las renuncias de los mismos funcionarios. 4.
Para verificar la elección de senadores al Congreso Nacional. Artículo 111.- Todos los nombramientos que se difieren a la Asamblea General
deberán hacerse a mayoría absoluta de los miembros presentes. Artículo 112.- Si hecho el escrutinio no resultase candidato con mayoría absoluta,
deberá repetirse la votación, contrayéndose a los dos candidatos que hubiesen
obtenido más votos en la anterior, y en caso de empate decidirá el
presidente. Artículo 113.- De las excusaciones que se presenten de nombramientos hechos por la
Asamblea, conocerá ella misma, procediendo según fuese su resultado. Artículo 114.- Las reuniones de la Asamblea General serán presididas por el
vicegobernador, en su defecto por el vicepresidente del Senado, y a falta de
éste, por el presidente de la Cámara de Diputados. Artículo 115.- No podrá funcionar la Asamblea sin la mayoría absoluta de los
miembros de cada Cámara. SECCIÓN IV Poder Ejecutivo CAPÍTULO I De su naturaleza y
duración Artículo 116.- El Poder Ejecutivo de la Provincia será desempeñado por un ciudadano
con el título de gobernador de la provincia de Buenos Aires. Artículo 117.- Al mismo tiempo y por el mismo período que se elija gobernador, será
elegido un vicegobernador. Artículo 118.- Para ser elegido gobernador o vicegobernador se requiere: 1.
Haber nacido en territorio argentino, o ser hijo de ciudadano nativo,
si hubiese nacido en país extranjero; 2.
Tener treinta años de edad; 3.
Cinco años de domicilio en la Provincia con ejercicio de ciudadanía
no interrumpida. Artículo 119.- El gobernador y vicegobernador durarán tres años en el ejercicio de
sus funciones, y cesarán en ellas en el mismo día en que expire el período
legal, sin que evento alguno pueda motivar su prorrogación por un día más, ni
tampoco que se les complete más tarde. Artículo 120.- El gobernador y vicegobernador no podrán ser reelegidos en el
período siguiente a su elección. Tampoco podrá
el gobernador ser nombrado vicegobernador, ni el vicegobernador podrá ser
nombrado gobernador. Artículo 121.- Si ocurriese muerte, destitución, renuncia, enfermedad, suspensión o
ausencia, las funciones del gobernador serán desempeñadas por el
vicegobernador por todo el resto del período legal, en los tres primeros
casos, o hasta que haya cesado la inhabilidad accidental en los tres últimos. Artículo 122.- En caso de muerte, destitución, renuncia o inhabilidad del
vicegobernador, las funciones del Poder Ejecutivo serán desempeñadas por el
vicepresidente del Senado, tan solo mientras se proceda a nueva elección para
completar el período legal, no pudiendo esta elección recaer en dicho
funcionario. No se
procederá a nueva elección cuando el tiempo que falte para completar el
período gubernativo no exceda de un año. Artículo 123.- En los mismos casos en que el vicegobernador reemplaza al
gobernador, el vicepresidente del Senado reemplaza al vicegobernador. Artículo 124.- La Legislatura dictará una ley que determine el funcionario que
deberá desempeñar el cargo provisoriamente, para los casos en que el
gobernador, vicegobernador y vicepresidente del Senado no pudiesen desempeñar
las funciones del Poder Ejecutivo. Artículo 125.- El gobernador y vicegobernador, en ejercicio de sus funciones,
residirán en la Capital de la Provincia, y no podrán ausentarse de ella por
más de treinta días sin permiso de la Legislatura, y en ningún caso del
territorio de la Provincia sin este requisito. Artículo 126.- En el receso de las Cámaras sólo podrán ausentarse por un motivo
urgente de interés público, y por el tiempo indispensable, y dando cuenta a
aquéllas oportunamente. Artículo 127.- Al tomar posesión del cargo de gobernador y vicegobernador prestarán
juramento ante el presidente de la Asamblea Legislativa en los términos
siguientes: “Juro por Dios
y por la Patria, y sobre estos Santos Evangelios, observar y hacer observar
la Constitución de la Provincia, desempeñando con lealtad y honradez el cargo
de gobernador (o vicegobernador). Si así no lo hiciere, Dios y la Patria me
lo demanden.” Artículo 128.- El gobernador y vicegobernador gozan del sueldo que la ley
determine, no pudiendo ser alterado en el período de sus nombramientos.
Durante éste no podrán ejercer otro empleo ni recibir otro emolumento de la
Nación o de la Provincia. CAPÍTULO II De la forma y del tiempo
en que ha de hacerse la elección de gobernador y vicegobernador Artículo 129.- La elección de gobernador se practicará del modo siguiente: Seis meses
antes de terminar el período gubernativo, el Poder Ejecutivo, dando treinta
días de término, convocará para esta elección al pueblo de la Provincia. Una ley
especial dividirá el territorio sobre la base de la población, en secciones
electorales, distribuyendo entre ellas el número de electores, que será igual
a la totalidad de senadores y diputados de la Provincia. La elección será
directa y a pluralidad de votos. Cada sección
electoral remitirá dos actas de la elección con los registros y las
protestas, si las hubiere, una al presidente del Senado y otra al gobernador
de la Provincia. Treinta días
después de la elección, reunidas por lo menos las dos terceras partes de las
actas electorales, tomando por base la totalidad de secciones, se hará el
escrutinio de votos por la Asamblea Legislativa. Ésta, por
conducto del Poder Ejecutivo, hará saber su nombramiento a los que hubiesen
resultado con mayoría, acompañando un acta autorizada de la sesión. Artículo 130.- Si no hubiese sido posible obtener las dos terceras partes de actas
por no haber concurrido a la elección algunas secciones, el presidente de la
Asamblea lo comunicará inmediatamente al Poder Ejecutivo para que éste, dando
el tiempo necesario, convoque nuevamente a elección a las secciones que no lo
hubiesen verificado. Artículo 131.- Quince días después de las comunicaciones del nombramiento a los
ciudadanos que hubiesen obtenido mayoría, se reunirán éstos en sesión
preparatoria en la sala de sesiones de la Asamblea Legislativa, para
resolver, como juez único, sobre la validez de las elecciones respectivas, a
cuyo efecto el presidente de la Asamblea Legislativa remitirá las actas
originales con los registros y las protestas que se hubiesen acompañado. La Asamblea se
expedirá dentro de diez días contados desde su primera reunión, en el examen
de las actas. Artículo 132.- Si del juicio pronunciado en el examen de actas resultare que no
había dos terceras partes de electores legalmente nombrados, se procederá
según lo prescripto en el artículo ciento treinta, decretándose nuevas
elecciones donde hubiesen sido anuladas. Artículo 133.- Ocho días después de terminado definitivamente el examen de las
actas, se reunirá la convención electoral en la Capital de la Provincia y en
el local designado, necesitando para funcionar dos terceras partes de los
electores convocados, cuyos diplomas hayan sido aprobados; nombrará de su
seno un presidente y dos secretarios y procederá cada convencional a nombrar
gobernador y vicegobernador, por cédulas firmadas, expresando en una la persona
por quién vota para gobernador, y en otra para vicegobernador. El presidente
de la Asamblea electoral nombrará cuatro de sus miembros, para que reunidos a
los dos secretarios, practiquen el escrutinio comunicando el resultado al
presidente, quien anunciará a la Asamblea el número de votos que hayan
obtenido tales candidatos, y el nombre de los electores que hubiesen votado
por ellos. Los que hayan
obtenido mayoría absoluta de sufragios con relación al número de electores
presentes, serán inmediatamente proclamados por el presidente de la
Convención, gobernador y vicegobernador de la Provincia. Artículo 134.- Si por dividirse la votación, no hubiese mayoría absoluta en favor
de un candidato, se repetirá la votación entre los que hubiesen obtenido la
primera y segunda mayoría. En los casos
de empate, se repetirá la votación y si resultare nuevo empate, decidirá el
presidente de la Convención. Artículo 135.- La Convención terminará en una sola sesión el nombramiento de
gobernador y vicegobernador y lo hará saber al gobernador cesante y al
presidente de la Asamblea Legislativa, acompañando copia autorizada del acta
de la sesión a fin de que sea comunicada a los electos. Artículo 136.- Los que hayan resultado electos para gobernador y vicegobernador,
deberán comunicar a la Convención electoral su aceptación en los diez días
siguientes a aquel en que les fue comunicado su nombramiento. La Convención
electoral conocerá en las excusaciones que presenten los nombrados antes de
tomar posesión del cargo, y en caso de aceptarlas, procederá inmediatamente a
hacer una nueva elección. Una vez en
posesión, corresponde a la Asamblea Legislativa conocer de las renuncias del
gobernador y vicegobernador. Artículo 137.- Declarado el caso de
proceder a nueva elección, el ciudadano en ejercicio del Poder Ejecutivo
convocará al pueblo de la Provincia con arreglo a lo establecido en la
Constitución, para la nueva elección del Colegio electoral, que debe
verificar el nombramiento de gobernador y vicegobernador para todo el resto del
periodo legal. Artículo 138.- Para ser elector, se exigen los mismos requisitos que para ser
diputado. No podrán ser
electores, los diputados o senadores, tanto de la Nación como de la
Provincia. Artículo 139.- El elector que no asistiese sin causa justificada, puesta
oportunamente en conocimiento de la Convención, a desempeñar su mandato en el
día fijado, incurrirá en la multa de ochocientos pesos fuertes o cuatro meses
de prisión. El presidente
de la Convención hará saber al Poder Ejecutivo, quiénes sean los que se
encuentren en este caso, a fin de que se haga efectiva la pena. Artículo 140.- La Convención resolverá sobre la renuncia de sus miembros por simple
mayoría. Podrá reunirse en minoría para compeler a los inasistentes que no se
hubieren presentado a tercera citación, y hasta declararlos cesantes, y para
que se ordene una nueva elección si no quedaren íntegras las dos terceras
partes requeridas en el artículo ciento treinta y tres. Artículo 141.- Los electores gozan de las mismas inmunidades que los miembros de la
Legislatura desde el día de su elección hasta el de su cese. CAPÍTULO III Atribuciones del Poder
Ejecutivo Artículo 142.- El gobernador es el jefe de la Administración de la Provincia y
tiene las siguientes atribuciones: 1-
Promulgar y hacer ejecutar las leyes de la Provincia, facilitando su
ejecución por reglamentos y disposiciones especiales que no alteren su
espíritu. 2-
Participar de la formación de las leyes con arreglo a la
Constitución, teniendo el derecho de iniciarlas por proyectos presentados a
las Cámaras, y de tomar parte en su discusión por medio de los ministros. 3-
El gobernador podrá conmutar las penas impuestas por delitos sujetos
a la jurisdicción provincial, previo informe motivado del tribunal superior
correspondiente, sobre la oportunidad y conveniencia de la conmutación, y con
arreglo a la ley reglamentaria que determinará los casos y la forma en que
pueda solicitarse, debiendo ponerse en conocimiento de la Asamblea
Legislativa las razones que hayan motivado en cada caso la conmutación de la
pena. El gobernador no podrá ejercer esta atribución cuando se trate de
delitos en que el Senado conoce como juez, y de aquellos cometidos por
funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones. 4.
Ejercerá los derechos de patronato como vice-patrono hasta que el
Congreso Nacional, en uso de la atribución decimanona que le confiere la
Constitución de la República, dicte la ley de la materia. 5.
A la apertura de la Legislatura, la informará del estado general de
la Administración. 6.
Expide las órdenes convenientes para las elecciones que correspondan
de senadores y diputados, en la oportunidad debida, y no podrá por ningún
motivo diferirlas sin acuerdo de la Cámara respectiva. 7.
Convoca a sesiones extraordinarias a la Legislatura o a cualquiera de
las Cámaras, cuando lo exige un grande interés público, salvo el derecho del
cuerpo convocado para apreciar y decidir después de reunido sobre los fundamentos
de la convocación. 8.
Hace recaudar las rentas de la Provincia y decreta su inversión con
arreglo a las leyes, debiendo hacer publicar mensualmente el estado de la
Tesorería. 9.
Celebra y firma tratados parciales con otras provincias para fines de
la Administración de Justicia, de intereses económicos y trabajos de utilidad
común con aprobación de la Legislatura y dando conocimiento al Congreso
Nacional. 10.
Es el comandante en jefe de las fuerzas militares de la Provincia con
excepción de aquellas que hayan sido movilizadas para objetos nacionales. 11.
Moviliza la milicia provincial en caso de conmoción interior que
ponga en peligro la seguridad de la Provincia, con autorización de la
Legislatura y por sí solo durante el receso, dando cuenta en las próximas
sesiones, sin perjuicio de hacerlo inmediatamente a la autoridad nacional. 12.
Decreta también la movilización de las milicias, en los casos
previstos por el inciso vigésimo cuarto, artículo sesenta y siete de la
Constitución Nacional. 13.
Expide despachos a los oficiales que nombre para organizar la milicia
de la Provincia y para poner en ejercicio las facultades acordadas en los dos
incisos que preceden. En cuanto a los jefes, expide también despachos hasta
teniente coronel. Para dar el de coronel, se requiere el acuerdo del Senado. 14.
Durante el receso de las Cámaras puede llenar las vacantes de los
empleos que requieran el acuerdo de la Cámara de Diputados o del Senado o
ternas de éste, por medio de nombramientos en comisión que cesarán treinta
días después de abiertas las sesiones ordinarias. 15.
Es agente inmediato y directo del Gobierno Nacional para hacer
cumplir en la provincia la Constitución y las leyes de la Nación. 16.
Da cuenta a las Cámaras legislativas con arreglo a lo establecido en
el inciso tercero del artículo noventa y ocho, del estado de la hacienda y de
la inversión dada a los fondos votados en el año precedente, remitiendo en el
mes de mayo los presupuestos de la Administración y las leyes de recursos. 17.
No podrá acordar goce de sueldo o pensión sino por alguno de los
títulos que las leyes expresamente determinan. 18.
Nombra con acuerdo del Senado: 1.
Los ministros de su despacho, sin que para su exoneración sea
necesario dicho acuerdo. 2.
Los directores administradores de los bancos y ferrocarriles y las
comisiones encargadas de la construcción y administración de las obras
públicas de la Provincia. 3.
El presidente del Departamento Topográfico y el jefe de la Oficina de
Tierras Públicas. Estos funcionarios durarán tres años en el ejercicio de sus empleos
pudiendo ser reelectos. Artículo 143.- No puede expedir órdenes ni decretos sin la firma del ministro
respectivo. Podrá, no
obstante, expedirlos en caso de acefalía de ministros y mientras se provea a
su nombramiento, autorizando a los oficiales mayores de los ministerios por
un decreto especial. Los oficiales mayores en estos casos quedan sujetos a
las responsabilidades de los ministros. Estando las
Cámaras reunidas, la propuesta de ministros al Senado se hará dentro de los
quince días después de ocurrida la vacante; y en el receso dentro del mismo
término, convocándose extraordinariamente dicha Cámara. CAPÍTULO
IV De
los ministros secretarios del despacho general Artículo 144.- El despacho de los negocios administrativos de la Provincia estará a
cargo de dos o más ministros secretarios, y una ley especial deslindará los
ramos y las funciones adscriptas al despacho de cada uno de los ministerios. Artículo 145.- Para ser nombrado ministro, se requieren las mismas condiciones que
esta Constitución determina para ser elegido diputado. Artículo 146.- Los ministros secretarios despacharán de acuerdo con el gobernador,
y refrendarán con su firma las resoluciones de éste, sin cuyo requisito no
tendrán efecto ni se les dará cumplimiento. Podrán, no
obstante, expedirse por sí solos en todo lo referente al régimen económico de
sus respectivos departamentos y dictar resoluciones de trámite. Artículo 147.- Serán responsables de todas las órdenes y resoluciones que
autoricen, sin que puedan pretender eximirse de responsabilidad por haber
procedido en virtud de orden del gobernador. Artículo 148.- En los treinta días posteriores a la apertura del período
legislativo, los ministros presentarán a la Asamblea la memoria detallada del
estado de la administración correspondiente a cada uno de los ministerios,
indicando en ellas las reformas que más aconsejen la experiencia y el
estudio. Artículo 149.- Los ministros pueden concurrir a las sesiones de la Cámara y tomar
parte en las discusiones, pero no tendrán voto. Artículo 150.- Gozarán por sus servicios de un sueldo establecido por la ley, que
no podrá ser aumentado ni disminuido en favor o en perjuicio de los que se
hallan en ejercicio. CAPÍTULO V Responsabilidad del
gobernador y de los ministros Artículo 151.- El gobernador y los
ministros son responsables y pueden ser acusados ante el Senado, en la forma
establecida en la sección del “Poder Legislativo” por las causas que
determina el inciso segundo del artículo sesenta y seis de esta Constitución
y por abuso de su posición oficial para realizar especulaciones de comercio. CAPÍTULO VI Del contador y tesorero de
la Provincia Artículo 152.- El contador y tesorero serán nombrados en la forma prescripta en el
artículo setenta y seis y durarán tres años, pudiendo ser reelectos. Artículo 153.- El contador no podrá autorizar pago alguno que no sea arreglado a la
ley general del presupuesto o a leyes especiales. Artículo 154.- El tesorero no podrá ejecutar pagos que no hayan sido previamente
autorizados por el contador. SECCIÓN V Poder Judicial CAPÍTULO I Artículo 155.- El Poder Judicial será
desempeñado por una Suprema Corte de Justicia, cámaras de apelación y demás
tribunales, jueces y jurados que esta Constitución establece y autoriza,
consultando la descentralización posible en su jurisdicción territorial, y en
la de su competencia por la materia o naturaleza de las causas que dan origen
al procedimiento. Atribuciones de la Suprema
Corte de Justicia Artículo 156.- La Suprema Corte de Justicia tiene las siguientes atribuciones: 1.
Ejerce la jurisdicción originaria y de apelación, para conocer y
resolver acerca de la constitucionalidad o inconstitucionalidad de leyes,
decretos o reglamentos que estatuyan sobre materia regida por esta
Constitución, y se controvierta por parte interesada. 2.
Conoce y resuelve originaria y exclusivamente, en las causas de
competencia entre los poderes públicos de la Provincia, y en las que se
susciten entre los tribunales de justicia con motivo de su jurisdicción
respectiva. 3.
Decide las causas contencioso-administrativas, en única instancia, y
en juicio pleno, previa denegación de la autoridad administrativa competente,
al reconocimiento de los derechos que se gestionen por parte interesada. La
ley determinará el plazo dentro del cual podrá deducirse la acción ante la
Corte y los demás procedimientos de este juicio. 4.
Conoce de los recursos de fuerza. 5.
Conoce en consulta o en grado de apelación de las causas en que se
imponga la pena capital, al solo efecto de decidir, si la ley en que se funda
la sentencia es o no aplicable al caso, siendo necesario unanimidad para
declarar aplicable la ley. 6.
Conoce y resuelve en grado de apelación de la aplicabilidad de la
ley, en que los tribunales de justicia, en última instancia, fundan su
sentencia a la cuestión que por ella deciden con las restricciones que las
leyes de procedimientos establezcan a esta clase de recursos. Artículo 157.- La Presidencia de la Suprema Corte se turnará anualmente entre sus
miembros, principiando por el de mayor edad. Artículo 158.- La Suprema Corte hará su reglamento y podrá establecer las medidas
disciplinarias que considere convenientes a la mejor administración de
justicia. Artículo 159.- Debe pasar anualmente a la Legislatura una memoria o Informe sobre
el estado en que se halle dicha administración, a cuyo efecto puede pedir a
los demás tribunales de la Provincia los datos que crea convenientes; y
proponer en forma de proyecto las reformas de procedimiento y organización
que sean compatibles con lo estatuído en esta Constitución y tiendan a
mejorarla. Administración de Justicia
en materia Civil y Comercial Artículo 160.- La Legislatura establecerá cámaras de apelación y tribunales o
jueces de primera Instancia en lo Civil y Comercial, permanentes en la Ciudad
de Buenos Aires, determinando los límites de su jurisdicción territorial y
las materias de su competencia en su fuero respectivo. En la campaña los
establecerá permanentes o viajeros, organizando los distritos judiciales que
considere convenientes. Artículo 161.- La prueba de los hechos controvertidos en las causas civiles y
comerciales se deferirá a petición de cualquiera de las partes a un jury que
se denominará de prueba, y será presidido por un juez letrado. El jury dará
su veredicto declarando los hechos que han sido probados y los que no lo han
sido. Artículo 162.- Contra el veredicto del jury se concederá el recurso de apelación
para ante la cámara de apelaciones respectiva, que se limitará a conocer y
resolver sobre la legalidad o ilegalidad de sus procedimientos y de la prueba
que ha estimado dicho jury, al declarar probados o no probados los hechos
controvertidos o alguno de ellos. Artículo 163.- Declarado ilegal o nulo
el procedimiento por la cámara de apelaciones, la prueba se deferirá a otro
jury. Artículo 164.- No reclamado el veredicto del jury, o resuelto el recurso que contra
él se hubiese interpuesto en razón de la legalidad o ilegalidad de la prueba,
el juez o tribunal ante quién se ha iniciado la causa dictará sentencia
aplicando el derecho a los hechos probados, y a los aceptados por las partes
como verdaderos, de la manera que expresa esta Constitución, y determine la
ley de procedimientos. Contra su sentencia se otorgarán los recursos que la
dicha ley de procedimientos establezca para ante la competente cámara de
apelaciones. Artículo 165.- La ley reglamentará el modo cómo se ha de constituir el jurado de
prueba, el procedimiento que ante él debe observarse y las atribuciones del
juez que lo preside. Artículo 166.- La Legislatura queda autorizada para limitar el procedimiento de la
prueba por jurados, si en la práctica no diese resultados favorables, previos
informes e indagaciones de la Suprema Corte de Justicia. Artículo 167.- La prueba de los hechos controvertidos en las causas civiles y
comerciales, para cuya apreciación se requieran conocimientos en alguna
ciencia, arte o industria, será deferida a un jury de peritos. Artículo 168.- La Legislatura creará una jurisdicción especial de tierras para
todos los negocios y causas que requieran conocimientos de agrimensura y
organizará el tribunal que debe conocer de ellos, con sujeción al principio
de la separación del hecho del derecho. Artículo 169.- Mientras la Legislatura no dicta la ley reglamentaria del jurado de
prueba, y después de dictada, cuando ninguna de las partes lo solicite, la
prueba será producida ante el juez o tribunal que conozca de la causa, en
audiencia pública, y apreciada por el mismo al pronunciar sentencia. Artículo 170.- En las causas en que la prueba no se defiera al jurado, los
tribunales colegiados, que conozcan de ellas, originariamente o en virtud de
recurso, establecerán primero las cuestiones de hecho y enseguida las de
derecho, sometida a su decisión, y votarán separadamente cada una de ellas en
el mismo orden. Artículo 171.- El voto en cada una de las cuestiones de hecho o de derecho, será
fundado, y la votación principiará por el miembro del tribunal que resulte de
la insaculación que al efecto debe practicarse. Artículo 172.- Los procedimientos ante los tribunales son públicos; sus acuerdos y
sentencias se redactarán en los libros que deben llevar y custodiar, y en los
autos de las causas en que conocen, y publicarse en sus salas respectivas de
audiencia, a menos que a juicio del tribunal ante quien penden, la publicidad
sea peligrosa para las buenas costumbres, en cuyo caso debe declararlo así
por medio de un auto. Artículo 173.- Queda establecido ante todos los tribunales de la Provincia la libre
defensa y la libre representación. Administración de Justicia
en lo criminal Artículo 174.- Toda causa por hecho calificado de crimen por la ley, será juzgada
con la intervención de dos jurys; uno que declare si hay lugar o no a
acusación, otro que decida si el acusado es o no culpable del hecho que se le
imputa. Artículo 175.- La ley organizará los tribunales que deban aplicar el derecho en
materia criminal, el modo y forma cómo deben constituirse los jurys, y el
procedimiento que deba observarse. Artículo 176.- Las sentencias que pronuncien los jueces y tribunales letrados en lo
Civil, Comercial o Criminal serán fundadas en el texto expreso de la ley, y a
falta de éste, en los principios jurídicos de la legislación vigente en la
materia respectiva, y en defecto de éstos en los principios generales del
derecho, teniendo en consideración las circunstancias del caso. Artículo 177.- La Legislatura puede modificar las bases establecidas en el artículo
ciento setenta y cuatro, para el enjuiciamiento por dos jurys, en las causas
criminales por mayoría de votos, si en la práctica ofreciese graves
inconvenientes; y limitarlo por dos terceras partes de votos, si diese resultados
desfavorables, y previo informe motivado de la Suprema Corte de Justicia. Justicia de Paz Artículo 178.- La Legislatura establecerá juzgados de Paz en toda la Provincia,
teniendo en consideración la extensión territorial de cada distrito y su población. Artículo 179.- La elección de jueces de Paz recaerá en ciudadanos mayores de
veinticinco años, contribuyentes, con residencia de dos años por lo menos en
el distrito en que deben desempeñar sus funciones y que sepan leer y
escribir. Artículo 180.- Serán electos directamente por electores calificados y lo son, los
ciudadanos mayores de veintidós años, con residencia de uno por lo menos en
el distrito en que se verifica la elección. Artículo 181.- La ley determinará la forma y tiempo en que debe hacerse la elección
de jueces de Paz, y la duración de sus funciones. Artículo 182.- Los jueces de Paz son funcionarios exclusivamente judiciales, y
agentes de los tribunales de justicia, y su competencia general y especial
será determinada por la ley. Artículo 183.- Los jueces de Paz conocerán y resolverán las causas de su
competencia en procedimiento verbal y actuado, y de los recursos que se
concederán contra sus resoluciones, conocerán los tribunales de vecindario
que organizará la ley de la materia de modo que dichas causas queden
terminadas en el mismo distrito. CAPÍTULO II Elección, duración y
responsabilidad de los miembros del Poder Judicial Artículo 184.- Los jueces letrados serán elegidos por el Poder Ejecutivo con
acuerdo del Senado. Artículo 185.- Los Jueces letrados conservarán sus empleos mientras dure su buena
conducta. Artículo 186.- Para ser Juez de la Suprema Corte de Justicia se requiere:
ciudadanía en ejercicio, título o diploma que acredite suficiencia en la
ciencia del derecho, reconocido por autoridad competente en la forma que
determine la ley, treinta años de edad y menos de setenta y seis a lo menos
de ejercicio en la profesión de abogado o en el desempeño de alguna
magistratura o empleo judicial. Para serlo de las cámaras de apelación
bastarán cuatro años. Artículo 187.- Para ser elegido juez de primera instancia se requiere el título o
diploma que exige el artículo precedente, ciudadanía en ejercicio y
veinticinco años de edad. Artículo 188.- Los jueces de la Suprema Corte de Justicia prestarán juramento ante
su presidente de desempeñar fielmente el cargo. El presidente prestará el
mismo juramento ante la Suprema Corte, y los demás jueces ante quién
determine la misma Suprema Corte. Artículo 189.- Los jueces de la Suprema Corte, cámaras de apelación y de primera
instancia, no pueden ser suspendidos en el ejercicio de sus cargos sino en el
caso de acusación, y con sujeción, a lo que se dispone en esta Constitución. Artículo 190.- Los jueces de las cámaras de apelación y de primera instancia pueden
ser acusados por cualquiera del pueblo, por delitos o faltas cometidas en el
desempeño de sus funciones ante un jury calificado, compuesto de siete
diputados y cinco senadores profesores de derecho, y cuando no los haya se
integrará con letrados que tengan las condiciones necesarias para ser electos
senadores. Artículo 191.- El juez acusado quedará suspendido en el ejercicio de su cargo,
desde el día en que el jury admita la acusación. Artículo 192.- El jury dará su veredicto, declarando al juez acusado culpable o no
culpable del hecho o hechos que se le imputen. Artículo 193.- Pronunciado el veredicto de culpabilidad, la causa se remitirá al
juez ordinario competente para que aplique la ley penal. Artículo 194.- La ley determinará los delitos y faltas de los jueces acusables ante
el jury, y reglamentará el procedimiento que ante él debe observarse. Artículo 195.- Los jueces acusados de delitos ajenos a sus funciones serán juzgados
en la misma forma que los demás habitantes de la Provincia, quedando
suspendidos desde el día en que se haga lugar a la acusación. Artículo 196.- La ley determinará el modo y forma cómo deben ser nombrados los
demás funcionarios que intervienen en los juicios, la duración en sus
funciones, la organización del jury que debe conocer y resolver en las
acusaciones que contra ellos se establezcan por delitos o faltas cometidas en
el ejercicio de sus respectivos cargos, y el procedimiento que ante el dicho
jury debe guardarse. CAPÍTULO III Tribunales militares Artículo 197.- Se establecerán tribunales militares bajo los mismos principios que
los nacionales, para conocer en las causas que se formen por delitos o faltas
que cometan: 1.
Los guardias nacionales movilizados por la Nación antes de haber sido
entregados a ésta. 2.
Los guardias nacionales empleados en servicio de la Provincia. 3.
Las personas que formen parte de las fuerzas de mar y tierra que
levante la Provincia, en los casos establecidos por la Constitución Nacional,
antes de estar bajo la jurisdicción del Gobierno de la Nación. Artículo 198.- La Legislatura determinará los delitos o faltas de que deben conocer
estos tribunales, y las penas que deben aplicarse, sujetándose a lo que
determinan las leyes nacionales, y pudiendo únicamente establecer lo que creyese
conveniente sobre los puntos no legislados por la Nación, y en tanto que ésta
no lo hiciera. SECCIÓN VI Del Régimen Municipal Artículo 199.- El territorio de la Provincia se dividirá en distritos para su
administración interior que estará a cargo de municipalidades, cuyos miembros
durarán dos años en sus funciones, renovándose en la forma establecida para
los diputados, y serán nombrados pública y directamente, el último domingo de
noviembre. Artículo 200.- La ciudad de Buenos Aires formará un distrito, con sujeción a las
bases siguientes: 1.
Cada una de las catorce parroquias en que actualmente está dividida,
y de las que en adelante se crearen, elegirá un consejo para su propio
gobierno de barrio. 2.
Un consejo central, compuesto por delegados de los consejos
parroquiales, tendrá a su cargo los asuntos generales del municipio. La ley orgánica deslindará las atribuciones, responsabilidades y poderes de los consejos parroquiales y del consejo central, confiriendo a los cuerpos parroquiales las facultades y atribuciones necesarias para que ellos tengan existencia propia y puedan atender eficazmente a todos los intereses y servicios locales. Artículo 201.- La Legislatura determinará las condiciones, la extensión y
distribución del Régimen Municipal en los demás distritos de la Provincia,
ajustándose, en cuanto sea posible, a los principios consignados en el
artículo anterior, y a las bases que se establecerán más adelante. 1.
Toda municipalidad se constituirá en un departamento ejecutivo y otro
deliberativo. 2.
El número de sus miembros se fijará en relación a la población de los
distritos. 3.
Serán electores los que lo sean de diputados, estando inscriptos en
el Registro Cívico del Municipio y además los extranjeros mayores de
veintidós años domiciliados en él, que paguen impuesto directo, sepan leer y
se inscriban en un registro especial que estará a cargo de la municipalidad. 4.
Serán elegibles todos los ciudadanos mayores de treinta años vecinos
del distrito, con seis meses de domicilio anterior a la elección, que sepan
leer y escribir, y si son extranjeros, que además de estas condiciones,
paguen contribución directa, o en su defecto tengan un capital de cien mil
pesos, o ejerzan una profesión liberal. 5.
Las funciones municipales serán carga pública, de las que nadie podrá
excusarse sino por excepción fundada en la ley de la materia. Artículo 202.- Son atribuciones inherentes al Régimen Municipal las siguientes: 1.
Juzgar de la validez o nulidad de las elecciones de sus miembros y
convocar a los electores del distrito para llenar las vacantes de aquéllos. 2.
Juzgar igualmente de la validez o nulidad de las elecciones de jueces
de Paz y convocar a los electores del distrito para dichas elecciones en los
períodos legales. 3.
Nombrar los funcionarios municipales. 4.
Tener a su cargo la policía de seguridad, ornato y salubridad, los
establecimientos de beneficencia, los asilos de inmigrantes que sostenga el
Estado, las cárceles y la viabilidad. 5.
Hacer, en cuanto no se opongan las leyes nacionales, el enrolamiento;
resolver sobre las excepciones y entregar los contingentes a los funcionarios
del Poder Ejecutivo. 6.
Votar anualmente su presupuesto y los recursos para costearlos.
Administrar los bienes raíces municipales, con facultad de enajenar tanto
éstos como separadamente los diversos ramos de las rentas del año corriente;
examinar y resolver sobre las cuentas del año vencido. 7.
Dictar ordenanzas y reglamentos dentro de estas atribuciones. 8.
Recaudar, distribuir y oblar en la Tesorería del Estado, las
contribuciones que la Legislatura imponga al distrito para las necesidades
generales, sin perjuicio de que el Poder Ejecutivo nombre funcionarios
especiales para este objeto, si lo cree más conveniente. Artículo 203.- Las atribuciones expresadas tienen las siguientes limitaciones: 1.
Dar publicidad por la prensa a todos sus actos, reseñándolos en una
memoria anual, en la que se hará constar detalladamente la percepción e
inversión de sus rentas. 2.
La convocatoria de los electores para toda elección municipal deberá
hacerse con quince días de anticipación por lo menos y publicarse
suficientemente. 3.
Todo aumento de impuesto necesita ser sancionado a mayoría absoluta
de votos por el cuerpo deliberante, aumentado para ese acto, con un número
igual al que lo componga, de los contribuyentes mayores en el municipio. 4.
No se podrá contraer empréstito fuera del Estado, ni enajenar, ni
gravar los edificios municipales, sin autorización previa de la Legislatura.
Los empréstitos se votarán con la misma garantía establecida para el aumento
de impuestos. 5.
Siempre que se haga uso del crédito será para obras señaladas de
mejoramiento, o para casos eventuales, y se votará una suma anual para el
servicio de la deuda. 6.
Las enajenaciones sólo podrán hacerse en remate público, anunciado
con un mes de anticipación. 7.
Siempre que hubiere de construirse una obra municipal de cualquier
género que fuere, con tal que hubieren de invertirse fondos del común, la
municipalidad nombrará una comisión de propietarios del distrito o de la
ciudad, para que la desempeñe y dirija, bajo cuenta y razón de todos los
gastos y empleo de fondos que se consagraren a ella. 8.
Las obras públicas deberán sacarse siempre a licitación. 9.
La aprobación de las cuentas no podrá hacerse por los que la rindan. Artículo 204.- Los municipios, los cuerpos municipales, los miembros de éstos y los
funcionarios nombrados por ellos están sujetos a las responsabilidades
siguientes: 1.
Los cuerpos municipales responden ante los tribunales ordinarios de
sus omisiones y de sus transgresiones a la Constitución y a las leyes; la ley
de la materia señalará la sanción penal de esta transgresión. 2.
Los miembros de los cuerpos municipales y los demás funcionarios
municipales responden personalmente, no sólo de cualquier acto definido y
penado por la ley sino también de los daños y perjuicios que provengan de la
falta de cumplimiento a sus deberes. 3.
Los miembros de los cuerpos municipales están sujetos a destitución
por mala conducta o despilfarro notorio de los fondos municipales, sin
perjuicio de las responsabilidades civiles o criminales en que incurran por
estas causas. 4.
La solicitud de destitución deberá ser hecha por diez vecinos del
municipio, mayores de veintidós años y presentada ante el juez del Crimen de
primera instancia del departamento a que perteneciese el acusado. 5.
Recibida la solicitud por el referido juez del Crimen, se trasladará
al municipio del acusado dentro de ocho días, sino tuviese en él el asiento
del juzgado, convocará un jurado doble en número al de ese cabildo, que
dentro de ocho días fallará la causa al solo efecto de destituir al acusado o
declarar que no hay lugar a la destitución. Este fallo será inapelable. 6.
La ley de la materia determinará la elección, procedimiento y calidad
de los jurados. SECCIÓN VII Educación Pública Educación e Instrucción
Pública Artículo 205.- La Legislatura dictará las leyes necesarias para establecer y
organizar un sistema de Educación Común; y organizará asimismo la instrucción
secundaria y superior, y sostendrá las universidades, colegios e institutos
destinados a dispensarlas. Educación Común Artículo 206.- Las leyes que organicen y reglamenten la educación deberán sujetarse
a las reglas siguientes: 1.
La educación común es gratuita y obligatoria en las condiciones y
bajo las penas que la ley establezca. 2.
La dirección facultativa y la administración general de las escuelas
comunes serán confiadas a un Consejo General de Educación y a un director
general de Escuelas, cuyas respectivas atribuciones serán determinadas por la
ley. 3.
El director general de Escuelas será nombrado por el Poder Ejecutivo
con acuerdo del Senado; será miembro nato del Consejo General de Educación y
durará en sus funciones cuatro años pudiendo ser reelecto. 4.
El Consejo General de Educación se compondrá por lo menos de ocho
personas más, nombradas por el Poder Ejecutivo con acuerdo de la Cámara de
Representantes. Se renovará anualmente por partes, y los miembros cesantes
podrán ser reelectos. 5.
La Administración local y el gobierno inmediato de las escuelas
comunes estarán a cargo de consejos electivos de vecinos en cada parroquia de
la Capital y en cada municipio del resto de la Provincia. 6.
Se establecerán contribuciones y rentas propias de la Educación común
que le aseguren en todo tiempo, recursos suficientes para su sostén, difusión
y mejoramiento, que regirán mientras la Legislatura no las modifique. La
contribución escolar de cada distrito será destinada a sufragar los gastos de
la educación común en el mismo y su inversión corresponderá a los consejos
escolares. 7.
Habrá, además, un fondo permanente de escuelas, depositado a premio
en el Banco de la Provincia, o en fondos públicos de la misma, el cual será
inviolable, sin que pueda disponerse más que de su renta para subvenir
equitativa y concurrentemente con los vecindarios, a la adquisición de
terrenos y construcción de edificios de escuelas. La administración del fondo
permanente corresponderá al Consejo General de Educación, debiendo proceder
en su aplicación con arreglo a la ley. Instrucción
secundaria y superior Artículo 207.- Las leyes orgánicas y reglamentarias de la instrucción secundaria y
superior se ajustarán a las reglas siguientes: 1. La instrucción secundaria y superior estarán a cargo de la universidad existente y de las que se fundaren en adelante en virtud de leyes sancionadas por la Legislatura. 2.
La enseñanza será accesible para todos los habitantes de la
Provincia, y gratuita con las limitaciones que la ley establezca. 3.
Las universidades se compondrán de un consejo superior presidido por
el rector, y de las diversas facultades establecidas en aquéllas por las
leyes de su creación. 4.
El Consejo Universitario será formado por los decanos y delegados de
las diversas facultades; y estas serán integradas por miembros ad-honorem,
cuyas condiciones y nombramiento determinará la ley. 5.
Corresponderá al Consejo Universitario: dictar los reglamentos que
exijan el orden y disciplina de los establecimientos de su dependencia; la
aprobación de los presupuestos anuales que deben ser sometidos a la sanción
legislativa; la jurisdicción superior policial y disciplinaria que las leyes
y reglamentos le acuerden, y la decisión en última instancia de todas las
cuestiones contenciosas decididas en primera instancia por una de las
facultades; promover el perfeccionamiento de la enseñanza; proponer la creación
de nuevas facultades y cátedras; reglamentar la expedición de matrículas y
diplomas, y fijar los derechos que puedan cobrarse por ellas. 6.
Corresponderá a las facultades: la elección de su decano y
secretario; el nombramiento de profesores titulares o interinos; la dirección
de la enseñanza, formación de los programas y la recepción de exámenes y
pruebas, en sus respectivos ramos científicos; fijar las condiciones de
admisibilidad de los alumnos; administrar los fondos que les correspondan
rindiendo cuenta al Consejo; proponer a éste los presupuestos anuales, y toda
medida conducente a la mejora de los estudios o régimen interno de las
facultades. SECCIÓN
VIII De
la reforma de la Constitución Artículo 208.- Esta Constitución podrá
ser enmendada en parte o reformada en el todo: en el primer caso, por sanción
legislativa, sometida al voto del pueblo, y en el segundo, por medio de una
Convención Constituyente popularmente votada y elegida. Artículo 209.- Podrá proponerse enmiendas parciales en cualquiera de las dos
Cámaras, sea por moción firmada por diez diputados o por cinco senadores, sea
por iniciativa del Poder Ejecutivo; pero sólo serán tomadas en consideración
cuando tres quintos de votos de cada una de las Cámaras declare la necesidad
de la enmienda. Si no se obtuviese esta sanción no se podrá volver a tratar
el asunto hasta la siguiente Legislatura. Artículo 210.- En el caso de declararse la necesidad de la enmienda, se procederá a
discutirla; y si ella fuese aceptada por dos tercios de cada Cámara votando
nominalmente los miembros de ellas por sí y por no, la enmienda así aceptada
será sometida al pueblo en la próxima elección de senadores y diputados,
previa publicación de dicha enmienda en los distritos electorales por el
espacio de tres meses; y si en tal ocasión los electores aceptasen dicha
enmienda votando por mayoría en pro de ella, entrará a formar parte de esta
Constitución, y en caso contrario quedará sin efecto. La Legislatura
no tendrá facultad para proponer enmienda o enmiendas a más de un artículo de
esta Constitución en la misma sesión. Artículo 211.- En la misma forma prescripta en el artículo doscientos diez para
proceder a las enmiendas, podrá declararse la necesidad de la reforma de
parte o del todo de esta Constitución, y si dos tercios de cada una de las
Cámaras la sancionase, se someterá a los electores para que en la próxima
elección de senadores y diputados voten en pro o en contra de una Convención
Constituyente; y si la mayoría votase afirmativamente, la Asamblea Legislativa
en la siguiente sesión convocará una Convención que se compondrá de tantos
miembros cuántos sean los que compongan las Cámaras Legislativas; los cuales
serán elegidos del mismo modo por los mismos electores y en los mismos
distritos que los Senadores y Diputados. Esta
Convención se reunirá tres meses después de hecha la convocatoria, con el
objeto de revisar, alterar o enmendar esta Constitución; y lo que ella
resuelva por mayoría será promulgado como la expresión de la voluntad del
pueblo. SECCIÓN
IX Disposiciones
transitorias Artículo 212.- Los funcionarios
existentes al promulgarse esta Constitución, seguirán en el desempeño de sus
cargos hasta que éstos sean provistos según el mecanismo que en ella se
establece. Artículo 213.- Promulgada que sea esta Constitución, la Legislatura existente
procederá a la brevedad posible a dictar la ley general de elecciones con
arreglo a lo que en ella se ordena. Promulgada la ley electoral, el Poder
Ejecutivo convocará al pueblo de la Provincia, con la anticipación conveniente,
para las elecciones generales del último domingo de marzo de mil ochocientos
setenta y cuatro, en las que deberán observarse todas las prescripciones de
esta Constitución; y para renovar la Legislatura bajo las bases que ella
sanciona, cada Cámara, antes de la terminación del corriente año, remitirá al
Poder Ejecutivo la nómina de los que deben cesar por las incompatibilidades
que les afecten. Los miembros que queden, si en la nueva ley electoral se
dividen o modifican las secciones que hoy representan, deberán optar por la
sección que deseen continuar representando en la nueva división, y se
ordenará la elección de todos los miembros restantes, para la integración de
cada Cámara. Artículo 214.- Si la Legislatura actual no dictase la ley de elecciones antes de
expirar el presente año, queda autorizado el Poder Ejecutivo para ordenar con
la anticipación necesaria, que ellas se practiquen en el día que fija esta
Constitución, dividiendo al efecto toda la Provincia en secciones
electorales, bajo la base del Censo de 1869, debiendo cada sección abrazar la
población que corresponde a seis diputados y tres senadores. La elección se
ordenará bajo la base del voto acumulativo en cada sección. Para hacer uso de
esta autorización el Poder Ejecutivo solicitará de cada Cámara la nómina de
los que deben cesar por incompatibilidad y la opción que hagan los miembros
que queden en la Legislatura, respecto a la sección que han de continuar
representando en la nueva distribución seccional. Esto sólo regirá hasta que
la nueva Legislatura dicte la ley de la materia. Artículo 215. La intervención de cada una
de las Cámaras Legislativas, para prestar su acuerdo a los nombramientos a
que se refiere esta Constitución, empezará a hacerse efectiva desde que quede
instalada la Legislatura de 1874. Artículo 216.- La Legislatura actual dictará la ley orgánica de los tribunales de
justicia y la reglamentaria de su procedimiento, de conformidad a los
principios consignados en esta Constitución. Artículo 217.- Si la Legislatura actual no dictase las leyes indicadas hasta el
primero del mes de marzo del año de mil ochocientos setenta y cuatro, el
Poder Ejecutivo, instalada que sea la Legislatura en el mes de mayo de dicho
año, nombrará todos los jueces que deben componer los tribunales de justicia
con sujeción a las siguientes disposiciones. 1.
La Suprema Corte de Justicia se establecerá en la Capital de la
Provincia con cinco jueces y un secretario que deberá ser letrado y nombrado
en la misma forma que los miembros de la Corte. 2.
Instalada que sea, observará el procedimiento vigente en el
conocimiento de los negocios de su competencia, en cuanto no se oponga a lo
ordenado en esta Constitución. Artículo 218- En las causas contencioso-administrativas, la acción debe deducirse
ante la Suprema Corte en el perentorio término de un mes, contado desde la
fecha en que la autoridad administrativa hizo saber su resolución a la parte
interesada. Artículo 219- El recurso de apelación por inaplicabilidad de la ley en que los
tribunales de justicia en última instancia fundan su sentencia, sólo será
admisible cuando ésta sea revocatoria. Artículo 220.- Las funciones de que no se hace mención especial en esta
Constitución y que hoy son desempeñadas por el tribunal de justicia en sala
plena, lo serán por la Corte Suprema una vez instalada y mientras no se
dicten las leyes orgánicas y de procedimiento. Artículo 221.- Se establecerá en la Capital de la Provincia dos cámaras de
apelación en lo Civil, y una para lo Criminal y Comercial, las que conocerán
en grado de apelación de las resoluciones o sentencias de los jueces de
primera Instancia del departamento de la Capital en las causas de su fuero
respectivo. Artículo 222.- En la campaña se establecerá tres cámaras de apelación con
jurisdicción civil, mercantil y criminal, en los departamentos del Sud, del
Centro y del Norte, con residencia en las ciudades cabezas de estos
departamentos, las que conocerán en grado de apelación de las resoluciones o
sentencias de los jueces de primera instancia de su respectivo departamento. Artículo 223.- Cada cámara de apelación se compondrá de tres jueces, y tendrá un
secretario letrado nombrado en la misma forma que ellos. Artículo 224.- El Poder Ejecutivo nombrará en la forma dispuesta en el artículo
ciento ochenta y cuatro de esta Constitución, cuatro jueces de primera
instancia en lo Civil, tres en lo Criminal y dos en lo Comercial, con
residencia en la ciudad Capital y cuya jurisdicción se extenderá al
departamento de la Capital, con los partidos que actualmente lo forman; y en
la campaña nombrará un juez con jurisdicción Civil y Comercial y otro con
jurisdicción Criminal para cada departamento. Artículo 225.- Las cámaras de apelación y jueces de primera instancia, seguirán
conociendo de todas las causas sujetas a su jurisdicción con arreglo a las
leyes vigentes, y observarán el mismo procedimiento actual, en cuanto no se
oponga a esta Constitución y mientras no se den las leyes orgánicas y
reglamentarias y se establezca la jurisdicción de tierras. Artículo 226.- Instalada la Legislatura del año de mil ochocientos setenta y
cuatro, dictará dichas leyes orgánicas y reglamentarias en el período
ordinario de sus sesiones; si no lo efectuase en dicho tiempo, la Suprema
Corte de Justicia propondrá a la sanción de la Legislatura de mil ochocientos
setenta y cinco, a la apertura de sus sesiones los proyectos comprensivos de
dichas leyes. Artículo 227.- La Legislatura actual dictará la ley orgánica de la Justicia de Paz;
y si no pudiese organizarse lo conveniente para la elección directa de los
jueces de Paz en el resto del presente año, el Poder Ejecutivo seguirá
haciendo los nombramientos de estos funcionarios para el año entrante de
1874, y la justicia correccional seguirá asimismo como está organizada hasta
que se dicte aquella ley. Artículo 228.- La organización municipal seguirá bajo las bases vigentes hasta que
la Legislatura dicte la ley orgánica con arreglo a lo que se ordena en esta
Constitución. Artículo 229.- El primer período gubernativo bajo el mecanismo de elección y
nombramiento que se establece en esta Constitución, empezará a regir el
primero de mayo de mil ochocientos setenta y cinco, y a efecto se dictarán
las disposiciones convenientes para hacer efectivo oportunamente el
nombramiento del Colegio Electoral. Artículo 230.- Esta Constitución será jurada solemnemente el día ocho de diciembre
del presente año en toda la Provincia, quedando autorizado el Poder Ejecutivo
para tomar las disposiciones convenientes al efecto, y si por algún accidente
no pudiese verificarse en el mencionado día, el Poder Ejecutivo fijará un
nuevo día a la brevedad posible. Artículo 231.- Promúlguese, comuníquese y cúmplase en todo el territorio de la
Provincia. Sala de Sesiones de la
Convención Constituyente de Buenos Aires, a veintinueve de noviembre de mil
ochocientos setenta y tres. |